Inteligencia artificial, automatización y un pequeño intento de seguir siendo humanos
Por Viví Tu Terapia Online
Hay algo fascinante en esta época.
Cada vez más cosas pueden hacerse sin nosotros.
Una inteligencia artificial puede escribir un mensaje, organizar una agenda, resumir un texto, responder un correo, elegir una canción, planificar un viaje o recordarnos el cumpleaños de alguien.
Los robots avanzan.
Los drones vuelan.
Los autos empiezan a manejarse solos.
Las máquinas conversan.
Y probablemente esto recién empiece.
No creo que la respuesta sea resistirse.
Pero una cosa es delegar trabajo y otra muy distinta es delegar la función.
Podemos pedirle a una máquina que recuerde un horario. Que ordene nuestras cuentas. Que prepare un mensaje. Que nos avise que tenemos que llamar a alguien.
Que encuentre las palabras cuando estamos cansados.
Todo eso puede simplificarnos la vida.
El problema aparece cuando, intentando simplificar tareas, empezamos a simplificar también nuestra relación con los otros.
Quizás ahí esté el límite.
No se trata de rechazar la tecnología ni de hacer a mano aquello que una máquina puede resolver mejor. Se trata de servirnos de ella sin desaparecer detrás de ella.
Que nos ayude a recordar, ordenar, calcular, escribir.
Pero que todavía quede alguien ahí.
Porque una cosa es delegar el trabajo.
Y otra, delegar la función.
En una época donde casi todo puede automatizarse, quizás todavía necesitemos espacios para detenernos, hablar y encontrarnos con otro.
Si sentís que necesitás un espacio así, podemos pensarlo juntos en Viví Tu Terapia Online.